Revista Proceso: Mexicanos “mal vistos” en el mundo por influenza

El servicio de noticias de la prestigiada revista mexicana Proceso publicó el siguiente reportaje sobre el creciente rechazo vivido por mexicanos en el mundo debido a la situación que vive el país debido al  virus de la influenza A:

Por Homero Campa

MEXICO, D.F., 2 de mayo (Proceso).- “Los ilegales están trayendo este nuevo tipo de virus asesino a nuestro país, que no les quepa duda.” 

Frente al micrófono de la cabina de la estación Talk Radio, con sede en San Francisco, California, Michael Alan Weiner endurece el tono de su voz. Está indignado y no lo oculta. Se dice convencido de que, una vez más, los mexicanos amenazan la seguridad de Estados Unidos.

“Si viviéramos en tiempos sensatos, la frontera (con México) debería cerrarse inmediatamente”, suelta el conductor del programa The Savage Nation, que se transmite por 240 estaciones de radio de ese país.

Es la tarde del viernes 24 de abril. Un día antes el gobierno de México reconoció públicamente la existencia en su territorio de la epidemia de influenza por el virus A (H1N1) y anunció medidas extremas para contenerla.

Conductores ultraconservadores de cadenas de radio y televisión estadunidenses tuvieron en ello un nuevo motivo para atacar a los inmigrantes de México. Sugirieron incluso que detrás de la epidemia habría un maquiavélico plan terrorista.

“¿Existe una mejor manera de propagar un virus dentro de este país (Estados Unidos) que darlo a los mexicanos?”, preguntó el conductor Neal Boortz el miércoles 27 durante su programa que se transmite en las estaciones de la Jones Radio Network.

“Es decir –continuó Boortz–, actualmente una de cada 10 personas nacidas en México viven aquí y el resto está tratando de venir para acá. Así, dales el virus y deja que se propague en México, donde no tienen un CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades)”.

A pesar de que el gobierno del presidente Barack Obama rechazó el cierre de su frontera sur, la paranoia sobre una epidemia “importada” de México se acrecentó con la muerte de un niño mexicano de 2 años en Houston, Texas, y con el anuncio de que un agente de seguridad de la comitiva que acompañó a Obama a México enfermó al volver a casa y contagió a su familia.

Dos ejemplos de esta paranoia:

Los organizadores del campeonato internacional de Robótica (VEX-Robotic) –que inició el jueves 30 en Dallas, Texas– desinvitaron a los estudiantes de varias universidades mexicanas que ya habían confirmado su asistencia. “Sentimos que esta es la única acción prudente para proteger a todos los participantes”, justifica una carta enviada por los promotores del evento.

Ese mismo día, la dirección de la Slippery Rock University, de la ciudad de Pittsburg, anunció que los 22 estudiantes de esta institución que realizaron un viaje reciente a México no podrán asistir a la ceremonia de graduación de su generación debido a la sospecha que alguno de ellos esté infectado con el virus. Se les organizará “una ceremonia aparte”.

Fuentes diplomáticas comentaron a Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington, que consulados de México en Estados Unidos “han recibido reportes de incidentes menores de trato discriminatorio hacia los mexicanos, pero sin ser sistemáticos”.

Comentaron el tipo de casos: conductores de autobuses y aeromozas que “ponen mala cara” a pasajeros mexicanos; directivos y maestros de escuelas que piden a madres de familia de origen latino no llevar a sus hijos al colegio; restaurantes que se quedan sin clientes debido a que los comensales se enteraron que los cocineros son mexicanos, a pesar de que éstos llevan ya varios años sin viajar a su país.

Ninguneados

La semana pasada media docena de naciones cancelaron o restringieron sus vuelos a México. Fueron los casos de Argentina, Cuba, Perú, Francia y Japón. Otros más –como España, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos– recomendaron a sus ciudadanos no visitar el país.

Otrora bien vistos y recibidos, los mexicanos provocan ahora recelo cuando pisan territorio de una “nación amiga”. De entrada son objeto de interrogatorios y registros en aeropuertos de Argentina, Ecuador, España, Colombia, Panamá, Brasil y Cuba.

En esta última nación, por ejemplo, las aeronaves procedentes de México son desviadas a una terminal distinta a la habitual: la terminal 2 del aeropuerto internacional José Martí, hasta la semana pasada reservada para vuelos de Miami y Gran Caimán.

Personal médico interroga a los pasajeros acerca de su estado de salud y sobre la ciudad mexicana en la que residen o han estado en las últimas semanas. Les entregan además una tarjeta impresa en el que se les informa que quedan “bajo vigilancia epidemiológica” durante su estancia en la isla, y en la que deben informar dónde estarán hospedados.

“Nos trataron como si fuéramos bichos raros”, se quejó Norma Angélica Gómez, miembro del Sindicato Mexicano de Electricistas, quien viajó a Cuba para participar en la tradicional marcha del 1 de mayo, según publicó La Jornada el martes 28.

Armando Ponce, coordinador de Cultura de Proceso, quien estuvo en La Habana la semana pasada, comentó que el martes 28 los mexicanos que se encontraban en la isla fueron notificados en sus hoteles que dos días después serían cancelados los vuelos hacia y desde México, por lo cual se les “rogaba comunicarse con su línea aérea para apuntarse en la lista de salidas” del día siguiente.

El día 30, los pasajeros del vuelo de Aeroméxico que aterrizó en el aeropuerto internacional de Pudong, en Beijing, no pudieron bajar del avión hasta que seis inspectores de salubridad –ataviados con trajes de seguridad que los aislaban de cualquier contacto externo– los interrogaron y revisaron.

El gobierno de China –que en 2003 sufrió una epidemia de Síndrome Agudo Respiratorio Severo (SARS)– donó a México equipo e insumo médico por 4 millones de dólares, según informó el viernes 1 a El Universal el embajador chino Hengmin Yin. Sin embargo, apenas cuatro días antes –27 de abril– el gigante asiático suspendió la importación de carne de puerco de México. Una medida similar adoptaron los gobiernos de Nicaragua, Rusia y Corea del Sur.

Al llegar a España, los amigos del torero aguascalentense Joselito Adame le preguntaron entre bromas “¿No vais a traer la fiebre esa de los puercos?”; en Gran Bretaña al futbolista mexicano Carlos Vela le pidieron no presentarse a un entrenamiento de su equipo Arsenal “porque tuvo visitas de amigos mexicanos”, según declaró a la agencia de noticias AP el entrenador Arsene Wnger. En las calles de Viña del Mar, Chile, a los jugadores del equipo de futbol Chivas de Guadalajara les decían “ahí vienen los mexicanos, nos van a infectar”, comentó al diario Reforma el entrenador del equipo, Francisco Ramírez.

Se dijo que ese fue el origen de la situación en la que se vio envuelto el defensa tapatío Héctor Reynoso, quien durante el juego contra el equipo chileno Everton agredió a un rival escupiéndolo y vaciando sobre su rostro una fosa nasal.

De hecho, ante la epidemia de influenza A (H1N1) que azota a México, la Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) pidió que los partidos por los octavos de final de la Copa Libertadores que Chivas y San Luis iban a disputar como locales se realizaran fuera de México. Esa confederación informó que se efectuarían en Bogotá, Colombia, país que no tiene ya equipo alguno en esta fase eliminatoria.

Sin embargo, el secretario de Salud de Bogota, Héctor Zambrano, dijo que le daba mucha pena, pero que el gobierno de la ciudad no prestaría ningún estadio para realizar esos encuentros. “No es falta de solidaridad con el futbol. Nos encanta el deporte, el espectáculo, pero debemos tomar prevenciones con los equipos que vienen de México, donde hay un alto riesgo por personas infectadas”, declaró Zambrano el viernes 1 a la agencia DPA.

Ese mismo día la Conmebol acordó posponer una semana los encuentros de Chivas y San Luis, para ver si evoluciona favorablemente la situación de sanidad en México o encuentra sedes alternas.

Y en Japón, la empresa de lucha libre New Japan ProWrestling canceló la participación de los gladiadores mexicanos Místico, Misterioso y Okumura en dos eventos que se realizarán el 5 y 6 de mayo. “Me hablaron y me dijeron que por la influenza ya no podíamos viajar (…) y nos quedamos con las ganas de ir”, declaró Okuma el 30 de abril.

A mediados de abril, el gobierno de Jordania hizo una invitación, con gastos pagados, a un grupo de periodistas de Estados Unidos, México, Brasil y Perú, para que dieran cobertura al viaje del Papa Benedicto XVI a Tierra Santa, programado para mediados de mayo.

De última hora, el jueves 30, a los siete periodistas que integraban la “delegación mexicana”, el gobierno de Jordania les informó –a través de sus representaciones diplomáticas en México y Washington– que quedaban excluidos del viaje debido a los “recientes reportes” de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. El gobierno jordano lamentaba esta “difícil decisión” y reiteraba su “amistad con México”.

Fuente: Diario de Yucatán

2 Comments

Filed under CDC, Flu New York, flu pandemic, Mexico influenza, OMS

2 responses to “Revista Proceso: Mexicanos “mal vistos” en el mundo por influenza

  1. Triste pero muy cierto.

  2. Caca Verde

    nos creen ignorantes por favor informense de la maravillosa cultura de mexico quien es el ignorante al tener estas medidad discriminatorias.

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